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nov 21

El barro se considera un compuesto inorgánico

Vemos ocupaciones que van desapareciendo en el mundo occidental, en realidad es difícil que encontremos trabajadores que utilicen la greda, el níquel o también la corteza de alcornoque no agregando algunos componentes que van a poder cambiar su estructura congénita.

Vamos a profundizar en el arte de usar el fango para conseguir realizar piezas que tienen decoraciones maravillosas. Y por supuesto con la artesanía percibimos el nivel de preparación de un país, su poder adquisitivo, su clase y naturalmente la actividad comercial que mantiene con otras ciudades.

El barro se considera un compuesto inorgánico y sus cualidades son la fortaleza e incluso su aguante frente a las altas temperaturas, el fresco o el agua. Los habitantes del pasado descubrieron sus particularidades y empleaban el fango con el objetivo de hacer alfarería. Además el lodo no propaga la corriente e incluso no se deteriora si se le agregan productos químicos.

La cerámica artística de arboles centenarios consiste en dar forma y cocer el barro decorando posteriormente la cazuela.

En libia hoy en día siguen con métodos del pasado. Primero juntan la marga con h2 o y seguidamente le dan la forma que les gusta. La ornamentación de la artesanía rifeña compagina la grafología mahometana con diseños relacionados con la naturaleza y también detalles armoniosos conservando la naturalidad. En las fábricas de El cairo de momento se trae de un lugar a otro el fango con bastante humedad y seguidamente le debe dar el aire unas 60 horas. Después de haber estado al sol se divide en trozos pequeños que se sumergen en agua y después se alisa la mezcla.

Cuando hacen los cántaros, los profesionales ponen de manifiesto su destreza e inventiva. Las jarras se ponen seguidamente a cocer con la intención de que se solidifiquen. Los instrumentos para el secado no son todos iguales, en El Cairo son triangulares y constan de dos partes, una que caldea la bencina y además el espacio donde se meten los botijos. En la cámara se apilan las vasijas unas 6,5 horas llegando a alcanzar los novecientos cincuenta grados, se deben de introducir las vasijas con cuidado puesto que es necesario que les de el calor por todos lados.

El recubrimiento y por supuesto el color del olivo centenario van a ser claves a la hora de intuir de que sitio proviene el botijo, puesto que hay hábitos establecidos que no se pierden y obviamente diferencian unos jarros de otros.

En sudán una vez cocida el jarro se le da un esmalte blanquecino y posteriormente se pinta de amarillo o añil y por supuesto se calienta de nuevo en el horno.

Los gobernantes deberían proteger esta ocupación de manera que no desaparezca dado que se trata de una práctica bastante antigüa y por supuesto se valora mucho en estos momentos.

Los hombres y las mujeres pretenden encontrar obsequios sorprendentes y naturalmente una estupenda opción sería personificar una vasija con los tonos que queramos y luego ponerle algún epígrafe.

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